El policía que vigilaba mi jaula ha dejado de montar guardia perpetua.
Ahora sólo aparece muy de vez en cuando para controlar que sigo siendo una pulga insignificante.
Lo curioso es que cuando el policía quiere imponerme la insignificancia, entonces yo me la saco de dentro y se la arrojo a la gorra.
Y una insignificancia bien [...]
Leer publicación completa »
Hoy al despertarme en la jaula me he encontrado con un policía vigilándome.
Qué curioso, ¡un policía para controlar a una pulga insignificante!
No acabo de salir de mi asombro.
El policía no sabe nada de insignificancias y quiere controlar lo incontrolable.
Porque sigo imaginando.
Porque sigo volando.
Porque sigo eyaculando, nadando y reptando.
Y yo me pregunto para qué [...]
Leer publicación completa »
Arrastrar la insignificancia resulta muy cansado.
La insignificancia pesa muchos kilos.
Qué digo kilos, muchas toneladas.
Y es por ello que no te puedes mover, con toda esa mole atada a tus extremidades.
Incluso si en lugar de ser una pulga fuera un león, tampoco lograría moverme ni un ápice.
Así que te resignas a que te miren.
A [...]
Leer publicación completa »
Uno de los mayores problemas que me acarrea mi naturaleza insignificante, es la transparencia.
La insignificancia corporal te reduce el tamaño a tales microdimensiones, que acabas resultando transparente.
Existe un estado posterior en el desarrollo de la insignificancia que termina con la invisibilidad del individuo insignificante, la invisibilidad permanente; pero en mi caso sólo he conseguido [...]
Leer publicación completa »
Resulta molesto encontrarse en una situación absurda como la mía.
Cuando el destino te ha llevado hasta un punto que hagas lo que hagas te pincharás y te dolerá.
Andaba yo despistada y me eché una siesta en mitad de un descampado que parecía tranquilo.
Pero la siesta duró varios años; se conoce que estaba algo cansada.
Y [...]
Leer publicación completa »
Cuando el reloj marca las 14’00 horas me gustaría que hubiera otra pulga más insignificante que yo para que saltase sobre mi cuerpo.
Así, se pondría a picarme y yo me tendría que rascar una y otra vez hasta que la dichosa pulga se marchara.
Sería una forma entretenida de pasar el tiempo.
Mejor [...]
Leer publicación completa »
Toda pulga insignificante debe saber mantener el equilibrio incluso sobre un simple pelo de gato.
De lo contrario, cualquier ráfaga de viento puede dar al traste con tu alojamiento.
La insignificancia representa para una pulga el peligro de zozobrar en su pelo.
Y cuando esto ocurre todo un abismo se abre ante ti.
Las pulgas orgullosas no tienen este [...]
Leer publicación completa »
Hola: soy una pulga insignificante.
Insignificante por el tamaño y por mi situación.
Una pulga debe tener un huésped, pero el mío, un anciano león de circo, se ha ido dejándome sola en medio de esta jaula.
Por ahí decían que lo iban a sacrificar, aunque lo que hicieron fue simplemente matarlo.
Un día vino el payaso, con [...]
Leer publicación completa »