Poesía Voigeur
Foto: Kole Seoane
POESÍA VOIGEUR
Mirada 1
En un café
Por la mañana
Viejos y jóvenes
Y un bicho
Hembras con hembras
Machos con machos
Incluso hembras con machos
Algún cortejo
Una rémora solícita
Y un bicho
Sonidos que pretenden comunicar
Voces que intentan cegar
Miradas mutiladas
Tálamos con pantalones
Y un puto bicho
Repitiéndose obsesivamente
Como el canto de un grillo
La misma pregunta
Mirada 2
En el mismo café
Descubro un enchufe
Sin nada enchufado
Dos vaginas esperando
La penetración
De dos futuras vergas
Frías y duras
Que nada eyacularán
Dos vaginas esperando
La succión de toda su hembritud
Para así poder volver
A hembrizarse de inmediato
Como tantas otras vaginas
Sentadas en el café
Mirada 3
Un banco de una plaza
Me pide que me siente
Para ver las palomas
Para echarlas de comer
Y ver pasar la gente
Pero yo no quiero mirar al mundo
Solo ver el banco vacío
Así que lo siento pero…
No me puedo sentar
Mirada 3
Frente a una momia
Para unos santa
Para otros beata
Para muchos nada
Mirando un cuerpo entrevisto
Por mangas, faldones y escote
Escuchando mis contradicciones
Y agradeciendo antiguas miradas
Miro también con mis orejas
Dos monjas a mis espaldas
Con sus sexos olvidados
O quizás sólo ocultos
Con sus voces dulces y atipladas
Por olvidar sus sexos
O quizás sólo por ocultarlos.
Mirada 4
Una foto de escaparate
Me hace pss, pss
Cuando paso
Y me pide un beso
Foto de mirada triste
De labios carnosos
Pero muertos
Porque nadie besa
A esta triste foto
Lo siento pero…
Yo tampoco
Y no por culpa del cristal
Sino por su fría mortandad
Mirada 5
Sesenta y seis papanoeles
Escalan una misma pared
¿o quizás se están descolgando?
No, tan solo están
Apareciendo súbitamente
Por el muro
Igual que hongos
¿Es arte?
¿Es broma?
Nada de eso
Es navidad
Mirada 6
Una silla se ahoga en el río
Un gato negro se sienta en la orilla
Para mirarla
Y yo observo a los dos
Desde este puente
Mientras me ahogo
En mi propio río
De aguas residuales
Mirada 7
Cuántos ojos
Se cruzan con los míos
Instantes eternos
De humana ausencia
Sólo ojos encontrados
Miradas emparedadas
Como aquellas medievales damas
Sepultadas en vida
Mirada 8
Un gran almacén
Cientos de ojos observando
Visiones rebajadas
Retinas menesterosas
Necesidades insatisfechas
Se compra agujeros
A buen precio
Veo cientos de libros
Imagino uno con mi nombre
Con mi imagen en la portada
Pero yo no escribo libros
Ni quiero
Entonces ¿por qué imaginas uno,
Con tu nombre y semblante?
Porque me he rebajado
Ante tanta rebaja.
Mirada 9
Miro estos poemas
Que no son poemas
Veo estos versos
Que no son versos
Y me doy cuenta
Que sólo son excrementos
Como los de oveja
Pequeños y redondos
Que voy soltando
Mientras me arrastro por la ciudad
En mi estúpida trashumancia
Hacia ningún sitio
Y desde ningún sitio
Sólo pastos de necedad
Mirada 10
Los barbudos nos miramos
Con aire de complicidad
Como ejemplares sueltos
De una especie
En peligro de extinción
A la que otros miran recelosos
Por culpa de asociaciones
A unos seres desasociados
Por eso nos miramos los barbudos
Con aire de complicidad
Mirada 11
Miro mi vulgaridad
Entretejiendo la tela de araña
Donde me veo atrapado
Sin poder escapar
De mi mediocridad
Y me envuelve en su capullo
Y me succiona las entrañas
Poco a poco
Y se ríe al contemplarme
Excretándome mis propias heces
Malolientes
Solo me queda esperar
Mi más vulgar acto:
Morirme sin más.
Mirada 12
Gente caminando por la calle
Casi todos a la misma velocidad
Sí, es verdad que unos se mueven
Más deprisa que otros
Pero nadie está parado
Para mirar a su alrededor
Sólo el mendigo nos contempla
Con su sexo maloliente
Parado en la calle
Detenido en su vida
Como un árbol sin alcorque
Pero igual de atractivo
Para que un perro educado
Le escupa su impoluto orín
Y su mirada engreída.
Mirada 13
Entre unos olivos
No soy yo el que mira
Me siento observado
Absoluta quietud
Sólo miradas escondidas
El tamaño me libra
De ser devorado
Masticado
Engullido
O defecado
Nada importa quién soy
Ni lo que hago
Pero el tamaño me protege
De ser asesinado
Al menos por el momento
Porque al final
Tarde o temprano
El tiempo lo hará
Sin que nada me proteja
Ni siquiera el tamaño.
Mirada 14
Sentado
En mi hueco sillón
Contemplo mi cuerpo
Reaccionando con independencia
Ajeno a mí
Autoritario
Exigente
Detestando mi mirada
Odiando mi presencia
En una eterna protesta
Obligados a encontrarnos
Y contemplarnos algún rato
Aunque únicamente sea
Cada vez que descanso
En mi hueco sillón
Conscientes, eso sí
De una amistad imposible.
Mirada 15
Miro este papel blanco
Y veo cómo escribo encima
Y cómo se metamorfosea
En un terrible espejo
Donde surge el abismo
Que encierra mi apariencia
Escondido como un monstruo
Que huye de cualquier ser
Por miedo a ser descubierto
Y mostrado en la feria urbana
Quizás por eso escribo
En este papel
Único antídoto
Para una ponzoñosa apariencia
Único circo
Donde mostrar al monstruo.
Mirada 16
Ecce monstrum
¿Y ahora qué?
¿Os vais a reír?
¿Os espanta mi presencia?
¿Os repugna mi aspecto?
Miradme, por favor
Dejad que la náusea os invada
Y después del vómito
Miradme otra vez
Y escuchad el silencio
Y tomad nota de lo que os dice.
Mirada 17
No puedo ver
Más allá de mis pies
Y por mucho que camine
No consigo aumentar
Mi campo de visión
Teniendo que soportar
Las mismas imágenes
Girando a mi alrededor
Formando una asfixiante jaula
Y yo siempre dentro
Sin poder volar
¿Pero volar para qué?
No está hecho el hombre
Para la libertad
Necesitamos una jaula
Donde poder hablar.
Mirada 18
Cojo un ojo de un plato
Con los dedos de mi mano derecha
Y le obligo a mirarme
No sé que tipo de ojo es
Ni de quién
Pero no soporta mi visión
Sin párpados para poder ocultarme
Unas venillas rojas
Le empiezan a invadir
Y tiembla
Una gota viscosa
Se desprende de él
¿Sería una lágrima?
¿Pero qué tipo de lágrima?
¿De pena o de dolor?
Mirada 19
Todos nos miramos
Incluso los ciegos
Que son los que más ven
Imágenes revueltas
Entre las que debemos pasar
Empujándolas
Esquivándolas
Comiéndolas
Pisándolas
Chupándolas
E incluso orinándolas
Y todas ellas
Miopes
Tuertas
Hipermétropes
O astigmáticas
Miradas que no tienen
Nada que ver
Con una simple contemplación
Mirada 20
Todos necesitamos
Un bastón blanco
Para caminar
Por nuestro fuero interno
Porque no hay ética ni moral
Que ilumine lo suficiente
Como para evitar
Que tropecemos
O caigamos
Al toparnos con obstáculos
Que no sabemos
Ni dónde están
Ni cómo son
Y que ni siquiera el tacto
Los puede identificar
Escuchar
Es lo único que se puede hacer
Pero no pienses
Que algo o alguien
Te puede iluminar.
Mirada 21
Por eso la música
Tiene ojos
Más de los que tú puedas imaginar
¿Pero toda la música?
No, sólo aquella que no puede hablar
La música muda
Y nada más.
Mirada 22
¿Vemos lo que queremos?
¿O queremos lo que vemos?
Es que se dan las dos circunstancias
Entonces no hay visión
Sino sólo querer
Una voluntad ciega
Mirada 23
Qué cosa más cómoda
Que miren por ti
Por eso hemos convertido todo esto
En un planeta de turistas
Con su ajena voluntad de visión
¡Perfecto!
Ahora ya puedo
Echarme a dormir.
Mirada 24
Veo, veo
¿Qué ves?
Una cosita
¿Y qué cosita es?
Empieza por la letra “e”
¿Esperanza?
No, estupidez.
Mirada 25
Abro los ojos
Abro la jaula
Y miro en su interior
Veo a un hombre
También veo un animal
Cada uno en una esquina
Enfrentados
Esperando el plato de comida
Un solo plato para los dos
Ese es el problema
Por eso se odian
Y se evitan
Y se amenazan
Pero nunca hay más de un plato
Y siempre la misma comida
Para compartir
Cierro la jaula
Cierro los ojos
Pero sigo viendo a un hombre
Y también a un animal
Enfrentados
Por un único plato de comida.
Mirada 26
Lo que yo veo
Lo ve todo el mundo
Así que ¿para qué escribir sobre ello?
No sé…
¿Será para que me miren,
me observen,
me sientan?
Patética necesidad
De una pulga insignificante
Que busca la ajena mirada
Con tal de no ser pisada,
Aplastada,
O ignorada
Miserable pulga escribana
Me da igual
No pienso dejar de escribir
Mirada 27
Y según avanzo en la vida
Caminando por sus años
Me encuentro cada vez con más espejos
Con la misma cara en ellos reflejada
Que no es la mía
Sino la de la muerte
También me da igual
Y seguiré caminando
Hasta verme completamente
rodeado por espejos
Que sólo reflejarán
Un único rostro
Y no será el mío
Sino el de la muerte.
Mirada 28
¿Por qué no todo lo que veo
lo veo de igual manera?
¿Por qué unas cosas
se disfrazan al mirarlas?
Imágenes travestidas
Que atraviesan el tiempo
Engañándole con su disfraz
Para llegar hasta mis ojos
Y mostrarse tal cual son
Y me asustan
Y me observan
Y se van
Dejando tan solo
Su envoltura carnavalesca
Mientras yo vuelvo a preguntarme
¿Por qué no todo lo que veo,
lo veo de igual manera?
Mirada 29
Dicen que el tiempo se curva
Como el espacio
Como nuestras espaldas
Según nos comemos la vida
Pero yo no puedo verlo curvado
Ni recto
Ni torcido
Sólo distingo una mancha
Y a todo el mundo manchado
Mirada 30
¿Para qué me sirven los ojos,
si no me veo ni a mí mismo?
¿Por qué veo con más claridad,
lo que no tengo enfrente?
Los ojos no son sino telas negras
Que impiden que veamos
Lo que tenemos delante
Y también detrás
Mirada 31
He decidido dejar de mirar
Y encerrarme en la jaula
Con mi hombre
Y mi animal
Esperando un plato de comida
Ahora seremos tres
Espero que pongan más cantidad
Se acercan
Me miran
Me huelen
Me sienten
Pero no se inmutan
Y vuelven a sus esquinas
Ya sólo queda una libre
¿Quién la ocupará?

Loading...