El faro más alto de España
EL FARO MÁS ALTO DE ESPAÑA
(Texto y Fotos de Javier Pérez de Arévalo)
El Faro de la Isla Dragonera, o también llamado Faro de Na Popia, fue el faro más elevado de las costas españolas, erigido a 360 metros de altura sobre el nivel del mar, en la cima más alta de esa isla. Representa uno de mis faros favoritos, por lo que cuenta su historia, por la locura que supone vivir allí encerradas tres familias de torreros, en un picacho donde las tormentas y los temporales se cebaban con toda la saña imaginable.
Faro de Na Popia
Funcionó durante 58 años, comenzando a lucir en 1852 y cerrando sus puertas en 1910, cuando ya se encendieron los otros dos faros de la isla, que hoy en día todavía están en activo. La frecuente niebla que envolvía la linterna del faro fue la causa de que la Administración se planteara su sustitución, debido a que eran muchos los días que los navegantes no podían divisar su luz, en aquellas peligrosas costas.
Mucha humanidad encierra su historia y la de sus torreros. Puertas y ventanas arrancados por la fuerza del viento; desaparición en el mar de los marineros que se ocupaban del servicio de abastecimiento al faro; locuras y graves desavenencias entre los torreros allí encerrados; naufragios de buques en las cercanías, y aislamiento, mucho aislamiento de toda aquella gente apiñada en el pico de una montaña isleña.
Era un faro de 3º orden gran modelo[1], con una linterna poligonal de 10 lados y una óptica fija con lentes planas girando alrededor de la misa, para producir una característica luminosa de un destello cada dos minutos.
En aquel tiempo las ópticas giratorias descansaban sobre unas pequeñas ruedas denominadas galets, y para la iluminación en los faros de 3º orden se solían emplear unas lámparas de relojería, también denominadas mecánicas, alimentadas con aceite de oliva. Sobre la lámpara se colocaba un mechero de mechas concéntricas el cual estaba protegido con una chimenea de cristal.
Antigua óptica girando sobre galets, también llamados tejos.
El giro de la óptica, muy lento con aquel sistema de rotación[2], lo producía una máquina de relojería con un remonte de peso, diferente del propio mecanismo de relojería que llevaban las lámparas, de manera que cada noche el torrero debía subir los pesos de la máquina que hacía girar la óptica y los pesos que producían el movimiento de los émbolos en la lámpara de aceite. Los pesos de la óptica iban cayendo a lo largo de la torre, y su duración dependía de la altura de esta, de manera que en faros de torre pequeña, como el de Na Popia, los torreros debía repetir la operación durante la noche.
Hoy solo quedan las ruinas de este faro. Pero cuando se visita la Isla Dragonera, hoy Parque Natural, merece la pena animarse a subir hasta allí, y permanecer un buen rato en silencio escuchando todo lo que sus ruinas nos cuentan, porque todas las ruinas son parlanchinas, sólo hace falta sintonizar nuestras antenas y dejar que los pensamientos amplifiquen el mensaje recibido.
Isla Dragonera, en cuyo pico más alto estuvo situado el Faro de Na Popia.
[1] Los faros se clasificaban en órdenes según su alcance, siendo los de 1º orden los más potentes y los de 6º los de menor alcance.
[2] A principios del siglo XX, se dispuso un sistema donde las ópticas flotaban en mercurio, consiguiéndose velocidades de giro mucho mayores, y destellos en intervalos por segundos en lugar de minutos.


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Muy bonito. Gracias por informarnos a los terrícolas de estas maravillas. Un saludo
manzacosas - Mayo 4, 2008 at 5:52 pm
Muchas gracias a vosotros por visitar este blog.
Un saludo
Napopia - Mayo 5, 2008 at 3:01 pm
P.D. no soy c.q. me llamo celia, escribí esto creyendo llegaba a su correo…
yo comento sobre el tema del faro, me encantan y le doy las gracias por informarnos de estas maravillas……
cq - Junio 15, 2008 at 11:26 pm
Es un faro precioso, he estado allí alguna vez y he subido hasta arriba. Muchas gracias por la información!
Gabriel - Junio 25, 2008 at 11:13 am
Hola Javier: siempre me senti atraido por los faros, buscando informacion de su historia tanto tecnica como humana, me he tropezado contigo.
Gracias por ofrecer tus datos,comentarios y experiencias.
Leovigildo santamaria - Noviembre 25, 2008 at 12:41 pm
Entrada muy interesante, así como las demás publicadas sobre faros.
Enhorabuena
Fabián - Junio 18, 2009 at 1:20 pm