Un faro en el desierto
(una mirada biocéntrica con ojos miopes) Blog personal de Francisco Javier Pérez de Arévalo

Poesía Basura

 

 

 Poesía Basura

 

 

 Foto: Rif Spahni

DETRITO 1

 

Deja que lo diga de una vez

y por todas

¡¡La poesía no existe!!

Sí…, qué le vamos a hacer.

Y no me vengas con eso de que “la poesía eres tú”.

¿Tú sabes lo que realmente eres?

Un contenedor,

sí, ya podrás perdonar, pero…

sólo existe la basura,

que no es lo que tú piensas que es la basura.

Y no es pesimismo…,

y no es nihilismo…,

ni siquiera fanatismo,

o mero producto

del alcoholismo…

Es que la vida tampoco existe:

sólo es el desperdicio de la muerte,

que no es lo que tu piensas que es la muerte.

 

 

 

 

 

DETRITO 2

 

Existe Rimbaud.

Existe Verlaine,

incluso existen Pessoa y Girondo,

pero de la misma manera que existen

la botella de agua Fontvella

vacía y acordeonada,

la lata de Coca-Cola

vacía y acordeonada,

el tetra-brik de leche Pascual

vacío y acordeonado

y la ilusión de creer en la vida o en la poesía,

ilusiones vacías y acordeonadas.

Sólo son marcas

que dejas y te dejan,

que coges y te cogen,

y que incluso te marcan,

pero sólo son eso…

marcas.

 

 

 

 

 

DETRITO 3

Te dicen que has nacido,

cuando morir es lo que realmente has hecho,

morir de la muerte.

¿No dicen los creyentes de un sentido

que después de esta vida comienza la otra?

Pues yo, que soy creyente del otro sentido,

te digo que después de aquélla muerte,

viene esta muerte,

que sólo es el desperdicio de la primera;

lo que no quiso,

lo que le sobró,

lo que acabó por ponerse en mal estado.

Sí, existe el verbo desperfollar,

pero ¿quién lo conoce?,

quizás algún viejo de Murcia;

como existe el verbo esturrear,

y ¿sabe alguien lo que significa?,

puede que algún manchego arrugado.

¿Y el verbo vivir?…

ese no hay viejo que sepa lo que quiere decir,

ni siquiera en Ciudad Real,

ni siquiera en Albacete.

Porque sólo la muerte tiene sentido,

que no es el sentido que tu piensas que tiene la muerte.

DETRITO 4

 

Las muñecas rusas son un espejo de la existencia,

un contenedor que contiene otro contenedor

que a su vez contiene otro y…

Pero contener un contenedor no es sino

encerrar un espacio

dentro de otro espacio;

es el gran monumento a la basura,

el desperdicio elevado

a

la cuarta,

a

la quinta,

o incluso

a

la sexta potencia.

Un vacío, dentro de otro vacío, dentro de otro y…

Lo mismo que algún día

un ataúd me contendrá a mí,

que no seré más que otro ataúd y…,

y no por estar muerto,

¡qué va!, eso es lo de menos,

sino por el simple hecho de estar.

Pero… ¿y si me incineran?

Entonces sí que ya no habrá más muñecas rusas,

sólo un contenedor con mis cenizas,

sin más fractalismos.

Sí, el fuego no es,

como tú crees,

el asesino de la basura.

¡¡Es su padre!!

Sí, el mar y la tierra son la basura del fuego.

Heráclito tenía razón.

¡Qué más da que se metiera en un estercolero!

¿Es que no estamos todos dentro de uno?

Heráclito sólo quería descansar de Heráclito,

y qué mejor sitio que un muladar

para descansar de uno mismo.

Pero…, no has hablado del aire.

¡Déjame descansar de mí!,

¿no hueles ya el dulce tufillo de la bosta caliente?

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 5

 

¡Qué moderna es la basura!

Hoy puedes comer en restaurantes

donde te ofrecen comida

basura.

Puedes tener un trabajo

mediante un contrato

basura.

Y en tus ratos de ocio,

pasarte horas mirando la tele

basura.

¡Qué montón de desperdicios!

¡¡Viva la basura!!

¡¡Viva la Revolución Basurera!!

Muerte al Ancíen Regime.

¡Vaya estupidez!

¿No ves que toda revolución se alimenta de basura?

¡Qué diferencia puede haber entre una idea y un cuerpo!

Simples contenedores, eso es lo que son.

Contenedores de mentiras o de vísceras.

¿Entonces la Revolución Basurera no es original?

Ya se ha dicho:

No hay nada nuevo bajo el Sol.

 

DETRITO 6

 

¡Tengo que reciclar!

es lo correcto,

es lo moderno,

es lo más respetuoso con el entorno,

es lo que todo el mundo debería hacer.

Sí…

Un cubito para el amor,

un cubito para el odio,

otro para lo humano

y otro para lo inhumano.

¡Estupendo!…

¡Y ahora quién me dice a mí

lo que es cada desperdicio?

Porque yo

sólo veo basura.

 

 

 

 

 

 

DETRITO 7

 

Tetas, manos, colas, ojos, orejas y pezuñas, pelo, piel, uñas y dientes, mujeres y hombres, cabezas, troncos, ramas y brazos, niños y cuellos, lenguas, aletas, tentáculos y testículos, aguijones, narices, venas, nalgas, bofes, rodillas, mofetas y lombrices, codos, cerdos, ancas, guisantes, curas, alfalfa y vaginas, trigo, arañas, gaviotas, patas y hojas, picos y dedos.

¡Joder!

Verás tú, el día que se pudra todo esto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 8

 

Un violonchelo callado a mi lado.

Tiene el alma suspendida,

como yo;

y alguna cuerda destensada,

como yo;

pero no quiere que nadie le toque,

prefiere el silencio,

reniega de la música,

que no es lo que nosotros pensamos que es la música;

sólo quiere escuchar,

dejar que la muerte acaricie sus cuatro cuerdas,

buscando algún traste inútil.

Quizás es maricón,

porque se siente mariposa,

que no es lo que tú piensas que es sentirse mariposa.

Eso sólo lo sabe un niño,

que ya no será tan niño,

al que un día oí preguntar a su madre:

¿por eso las mariposas no quieren que las toquen?

Y la madre calló;

como yo.

 

 

DETRITO 9

 

A los poetas les encanta la tristeza.

Será por eso que no soy poeta.

Sin embargo la basura

ni es triste ni alegre.

Será por eso que yo soy basurero.

¿O soy basura?

¡Qué más da una idea que un cuerpo!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 10

 

Voy a ir a dormir

pensando que voy a soñar

y lo que haré será revivir,

por eso dicen que las piedras no viven.

¡Qué estupidez!

¡Anda que no sueña un lapiaz!

Si fuera eso la vida,

sólo las piedras vivirían,

pero es que ni las piedras viven,

y eso que revivir no es vivir,

sólo separarte momentáneamente de la muerte,

un lapso,

también un lapsus,

y un estornudo

de un mono narigudo.

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 11

 

¡¡Cómo demonios te lo tengo que decir!!

¡¡La vida no existe!!

¡¡El arte no existe!!

¡¡La poesía no existe!!

Sólo existe el desperdicio de lo que no existe,

que no es lo que tú piensas que existe.

Por eso la razón de ser del triángulo aporético,

el que tiene por uno de los catetos al tiempo

y por el otro al espacio;

el que encierra en sus entrañas la Gran Paradoja:

Sin lo que no existe, nada puede existir.

¿Lo entiendes ahora?

¿Te das cuenta de por qué no hay poetas, sino marcas?,

¿por qué no hay poesía, sino detritos?,

¿por qué no hay vida, sino basura?

Heráclito no se metió en un estercolero para curar su hidropesía,

sólo quiso descansar de Heráclito,

dejar de una vez de morir.

 

 

 

 

 

DETRITO 12

 

A pesar del sonido,

no te dejes engañar.

El sonido sólo es el detrito del silencio,

que se pudre cuando lo quieres atrapar.

Y el hombre se aprovecha

y amontona las heces

de un ruido defecado,

y persigue sin cesar

a un silencio amenazado

presumiendo todo orgulloso de crear.

¿Música?

No, no te dejes engañar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 13

 

¿Y los pinos?

¿Y los juncos?

¿Y la retama?

¿Y los robles?

¿Y las hayas?

¿Y los chopos?

A todos ellos les he oído cantar.

¡Pero qué tonto eres!,

el verdadero canto está en el lapiaz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 14

 

No es destruir.

No es deconstruir.

No es reconstruir.

No es ir,

ni venir.

No es.

No.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 15

 

Y también te habrán dicho que las piedras no aman,

que las piedras no lloran,

que las piedras no odian

y que, por supuesto,

no viven.

Pero yo te digo que las piedras tienen sexo,

que, por supuesto,

no es lo que tú piensas que es el sexo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 16

 

Pero si todo es basura…

¿qué tipo de basura es el sexo?

Pues es que el sexo no existe;

como la poesía.

Que están los fingidos poetas… sí.

Que están los fingidos amantes… sí.

Que está el deseo del fingido amigo… sí.

Pero todos vacíos y acordeonados,

aplastados por la nada absoluta,

que caga amantes como poetas,

pero que no es nada,

que, en realidad, es nada.

Ni siquiera sirve el sexo para producir más basura,

ni siquiera para eso,

sólo sirve para amontonar fracasos,

una muerte tras otra,

ese es el único sexo,

y del que nadie piensa que es sexo.

 

 

 

 

 

DETRITO 17

 

El eterno retorno no es sino el retorno de lo eterno,

que siempre aparece con el disfraz de turno,

que no quiere otra cosa que estar siempre presente,

que prefiere el carnaval al sumiso doliente,

que se come el corazón del amante ardiente,

para luego defecarlo sutilmente

y convertirlo en amor ante los ojos de la gente.

Lo siento Nietzsche, mi querido demente,

pero sólo el retorno de lo eterno es algo fehaciente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 18

 

Veo cómo la existencia devora al tiempo,

y cómo se zampa al espacio,

veo cómo sus tripas explotan

para ponerlo todo perdido

de estrellas

y de fingidos poetas,

pero yo no soy poeta,

sólo un trozo de excremento,

es decir,

de estrella.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 19

 

Platón, Aristóteles, Kant y Nietzsche,

son  filósofos de Occidente.

Lao-Tse, Confucio, Buda y Krishnamurti,

son filósofos de Oriente.

Pero sólo la piedra sabe cómo estar ausente.

¿No es ese el reto de toda filosofía?

¡Mi querida filosofía cárstica!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 20

 

Cuando descubres la filosofía cárstica,

te deja de piedra;

con sus ménades calcáreas,

con sus niños devorados,

con sus miembros esparcidos,

con sus cavernas mentirosas.

¿Pero hay algo que no sea mentira?

Esta es la gran verdad de la filosofía cárstica:

La Panmentira.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 21

 

Lo importante de un faro no es su luz,

sino su oscuridad;

porque es entonces cuando te preguntas:

¿dónde estoy? y … ¿dónde estás?

Pero el faro insiste en lucir,

y su ritmo te engaña sin piedad,

sólo le importa que no naufragues a sus pies

y le ensucies la arena con la que poderse abrigar.

¡Hipócrita luz!,

que sabe que al final encallarás.

¡Torre cobarde!,

que no lo quiere presenciar.

Y el marinero contento,

contento tan solo por flotar.

¿No se da cuenta que para un pez

eso es ya naufragar?

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 22

 

La teta de la madre existe,

existe la teta de la amante,

y no son marcas,

son etiquetas;

en blanco;

donde pones el nombre a placer,

para que sean lo que tú quieras,

que nunca acaban siendo lo que quieres que sean.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 23

 

Si nacer no es sino morir,

y lo que creíamos muerte

no es sino volver a morir,

entonces este morir no es sino transmorir.

Por mi parte me gustaría transmorir en Castilla

aunque para entonces

ya no será la Castilla

donde me gustaría transmorir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 24

 

Machado cantó a Castilla

pero se le olvidó contarnos

lo que Castilla le cantaba a él.

Sí, a Don Antonio le faltó

escribir un buen…

…¡¡me cago en Dios!!…

pero no a final de frase,

a modo de coletilla vasca,

no señor.

El “me cago en Dios” castellano es

cárstico,

profundo,

cavernoso.

¿Cuántas veces no lo oiría Don Antonio?

Qué lástima que no le rindiera su particular homenaje.

No se lo perdones, Soria;

Tampoco tú, Segovia.

 

 

 

 

 

 

DETRITIO 25

 

Las blasfemias y los tacos

no son dignos de la poesía,

o así se suele entender.

Porque se les considera despojos,

despojos de la lengua.

Y no hay nada más desperdiciado,

que la blasfemia en poesía;

y todo por la manía de reciclar.

¡Cuánta basura desperdiciada!

¡Cuánta basura revestida!,

incluso con esmoquin,

o perfumada con Chanel.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 26

 

La blasfemia castellana

no es simple desecho orgánico;

es el cante hondo de arriba;

es la palabra cárstica por excelencia,

con sus dolinas,

con sus enormes simas,

con sus mandíbulas estalagtitimíticas.

Pero es que no podría ser de otra forma.

¿No es la encina, una blasfemia vegetal?,

¿y la cárcava una blasfemia lítica?…

¿y el buitre?…

ese es el gran blasfemo,

el vocero de la transmuerte,

mi querido y precioso basurero.

¿No es éste el gran émulo de Dios?

¿Alimentarse de los muertos para poder mantenerse en el cielo?

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 27

 

Lo diré una vez más.

No existe la poesía,

ni la  pintura,

y  ni  siquiera la música.

Es que no existe el arte,

pero es que no existe la vida.

Por eso el hombre  busca el Sol para calentarse;

como todo animal de sangre fría,

porque hay que tener muy fría la sangre

para decir 

que el hombre es bueno,

o simplemente 

que el hombre  es hombre.

Y el hombre no es más que un alga trepadora

que nunca podrá salir al aire

para volar.

Sólo los pájaros pueden volar,

que no son los pájaros que tú  crees que  vuelan.

Por eso hay hombres que no son hombres.

 

 

 

 

DETRITO 28

 

Ni premuerto,

ni muerto,

ni transmuerto,

puede el hombre  escapar 

de su desperdiciada naturaleza.

Existen las miradas,

hay venas infladas

de sangre estresada,

sexos calentados

en ataúdes revestidos,

incluso fetos

engordando dentro del féretro.

Pero nada de eso

le confiere sentido al hombre.

Y si no,

preguntádselo al gusano

cuando venga a abriros la puerta

de vuestra  cercana  transmuerte.

A ver qué os dice…

sí…, a ver qué os dice. 

 

 

 

DETRITO 29

 

¡¡Existes!!

Luego pienso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 30

 

Existe el dolor

Existe el placer.

¿Y eso qué dice en favor del hombre?

También existe

la indolencia

del lapiaz;

y no por eso se siente superior  a nadie.

De hecho,

ni siquiera se siente.

¡Qué mayor demostración de que la vida no existe!

¡Qué mejor muestra de que todo esto, no es

sino el despojo de lo que no existe!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 31

 

Y a mí me revientan las venas,

y copularía de todas formas

y con toda  forma,

incluso vegetal,

incluso mineral.

Pero no por eso estoy vivo.

Sólo ocurre que

la muerte bombea  mi biografía,

y veo cómo mi despojo

pasa de una bolsa a otra.

Muchos de los desperdicios fermentan,

y no por eso están vivos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 32

 

El único circo que soporto

es de la música en los conciertos.

Con sus payasos,

sus domadores de fieras,

con sus malabaristas,

con su gran mentira y

con la tristeza que a todos invade

al abandonar el circo,

cuando te percatas

que sólo sales de uno para entrar en otro:

en el circo cotidiano.

Al menos en los conciertos

los animales se sientan en las butacas,

y hasta pagan por entrar,

mientras que los payasos se limitan a tocar.

Y al final,

sólo queda la jaula,

vacía,

esperándote.

 

 

 

 

DETRITO 33

 

¡El Circo ha muerto!

¡¡Viva el Circo!!

Con sus acróbatas;

con sus equilibristas;

con sus funanbulistas;

con la payasada a flor de piel

y el serrín vertido

para intentar desecar

la salsa agridulce

que todo Circo escupe;

con sus focas, leones y tigres

aplaudiendo la tristeza

que todos ellos sudan

por el calor acumulado bajo la carpa;

con sus elefantes  de ebúrnea avaricia;

y sobre todo

con  sus monos mercenarios

sofistas de la estética.

Sí, el nuevo Circo del Arte,

con sus jaulas vacías

y el domador de currículos

fustigando al artista descurriculado.

¡¡Cómo se ríen las fieras!!,

al ver un pintor desmaquillado,

o a un poeta desnudado.

Y la música gritando

como verdulera  de mercado:

¡El Circo a muerto!

¡¡Viva el Circo!! 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 34

 

Cuántos ojos mirando sin ver

en el gran cubo de basura.

Cuánta arquitectura perecedera.

Cuánta playa fermentada.

Cuánto paisaje caducado.

Cuánta voluntad de visión

moviendo los ojos residuales,

de millones de deshechos  orgánicos,

que obedecen  sumisos

las órdenes de un Dios de postal.

¿Que qué órdenes?

Pues sus diez  mandamientos:

No verás.

No amarás.

No te alejarás nunca de la superficie.

No dirás  la verdad.

No escucharás la verdad, aunque la oigas.

No pensarás.

No te diferenciarás.

No sentirás el sufrimiento ajeno.

No sentirás  el gozo ajeno.

No caerás nunca en el silencio

 

DETRITO 35

 

Existe el llanto.

Existe la risa.

Sí, es verdad que existen,

pero yo también he visto cómo lloran

las estalactitas,

y he escuchado un sinfín

de carcajadas eólicas.

¿Qué no sufren?,

¿qué no gozan?

¡y eso qué le importa a Dios!

¿Le importa al hombre el sufrimiento alado?

¿Le importa al hombre el hedonismo enraizado?

¿Y no está hecho el hombre

a imagen y semejanza de Dios?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 36

 

Existes tú,

sí, claro, y tú,

y tú también,

pero yo no,

yo no existo para nada,

simplemente  soy eso:

nada.

Sólo soy tú,

sí, claro, y tú,

y tú también.

Un  montón de túes desechados,

un cajón de ojos,

de ojos  de todo tipo,

de ojos que miran,

de ojos que sólo ven,

de ojos ciegos,

de ojos que olfatean

y de ojos que tocan;

de ojos azules

y de ojos negros o marrones;

de ojos asesinos,

incluso de ojos  lascivos,

todos ellos pudriéndose

mientras yo  me busco

entre tanto ojo.

Pero al sacarlos

no hay nada,

que tampoco eso soy yo,

porque yo no existo para nada,

es que simplemente

yo no existo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 37

 

No hacía falta decir que Dios ha muerto.

Bastaba con gritar: ¡Yo ha  muerto!

O mejor  aún:

¡¡Yo no existe!!

¿No estamos hechos

a su imagen y semejanza?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 38

Sí, ya lo sé;

es hora de hablar del amor,

me lo estabas intentando arrojar

en forma de piedra,

para abrirme la cabeza

y conseguir que los detritos

dejaran de molestar

con su presencia pestilente.

Pero me agaché a tiempo para esquivarlo,

y ahora puedo decirte

que el amor no es más

que producto de tu descomposición,

o mejor dicho:

de la  descomposición de tus túes.

El transmuerto quiere descomponerse

y el muerto  se descompone para que le quieran.

Y se descompone.

Y eso es el amor.

El amor  del muerto.

Pero no te preocupes,

no te pongas triste

y dile a tu amante:

Yo soy tú,

tururú. 

DETRITO 39

 

Caricias, abrazos, besos, mordiscos, pellizcos, estupros, más besos, y brazos y piernas y manos y más manos, y más besos, y saliva y semen y ruidos y otra vez besos y más besos, con mordiscos, con saliva, con semen y resemen, y pelos pegados y pelos mojados, y pechos y tripas, y penes y  pubis, y tetas, pollas, coños, dedos, culos, y bocas con  bocas, y culos con culos, y dientes con dientes, con lenguas, con labios, con semen y resemen, con flujo y reflujo, de lado y de  frente, de espaldas y hacia abajo, todo junto y por  separado, ¿se lo envuelvo?, no gracias, me lo llevo puesto.

Para unos blasfemias.

Para otros ambrosías.

En definitiva:

despojos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 40

 

Existe un primer Wittgenstein

y existe un segundo Wittgenstein,

ambos ciertos,

ambos contradictorios;

como existe un primer tú

y un segundo tú.

Pero tú no te asustes,

aunque te aconsejen suicidarte,

sobre todo,

tú, no te asustes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 41

 

Veo cómo el tiempo se pudre,

y fermenta  a nuestro alrededor,

embriagándonos  con su continua muerte,

y veo cómo  nos lo bebemos,

jarra tras jarra,

litro tras litro,

ajenos a cualquier sobriedad.

Veo cómo contamos los años,

igual que copas de anís,

para terminar pagando antes de salir del bar,

y notar entonces el frío,

de una muerte  transmuerta,

incalentable,

por ningún  tiempo,

por ningún fermento.

Eso es lo que veo.

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 42

 

Veo miradas que me  gritan desde su silencio,

que me espetan vacíos inconmensurables.

Veo figuras semovientes,

que atraviesan las paredes  de mi ataúd,

e  impiden  que  mi alma fermente con tranquilidad.

Oigo los latidos de sus ojos,

bombeando obscenos objetos,

y la música desafinada

que  interpretan con los dedos  de sus pies,

al apretar las teclas de un piano con pelo.

Eso es lo que veo.

Y lo que oigo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETRITO 43

 

El hombre busca al hombre

no sólo para copular,

como el oso busca al oso.

El hombre busca al hombre

no sólo para protegerse,

como el Ñu busca al Ñu.

El hombre busca  al hombre,

ante todo para encontrarlo,

y su gran tragedia  es que

nunca lo encontrará.

Por  eso llora;

también por eso ríe,

porque no hay nada más gracioso

que un payaso queriendo agarrar

su propia sombra;

pero cinco minutos  de persecución

y ya no hay nada más triste.

Ese es el verdadero patetismo humano.

 

 

 

 

 

About these ads

4 comentarios to “Poesía Basura”

  1. ¡Bravo, Javier!
    Nuestros excrementos estuvieron una vez en una estrella… “Vivir” en una nave estelar es ventajoso, porque nada ahí fuera produce fermentos. Y como los sueños, sueños son, es preferible (para mí, desde luego) “existir” entre el humo que éstos son a habitar lo que se cree materia común.
    El Futuro es silencioso, sereno, pacífico… porque no existe: constituye una delicia. Definitivamente, me instalo en el futuro.
    Insisto, ¡bravo! He disfrutado mucho.
    Abrazos estelares y esfumantes, desde la Enterprise.

  2. Gracias por leer esta poesía basura, y por haberlo hecho con tanta sensibilidad. Tenemos que creer vivir en un tiempo y espacio para no volvernos locos, y aún así…

  3. muchas gracias, para mí es un halago esa comparación, aunque muchas veces creo que solo escribo como bobo… al fin y al cabo solo hay una letra de diferencia.

  4. Sencillamente es lo que busco!!!…mis ideas hablan atravéz de lo que escribes!!!…como puedo hablar con vos?…me interesa muchísimo saber si quisieras compartir tu poesía en mi puesta??? me gustaría utilizar algunos de tus textos para mi creación….me gusta que mi trabajo sea un espacio de expresión también de otros colegas artistas…


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: